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Voluntarios y amigos

Gonzalo espera con ilusión a que cada miércoles llegue Felipe, su voluntario “amigo”. Lo mismo le ocurre a Héctor y ahora, también, a Raúl con su voluntaria “amiga”, Susana. Gonzalo, Raúl y Héctor son jóvenes afectados por Trastornos del Espectro Autista (TEA), una condición que interfiere en el modo en el que una persona ve el mundo, procesa la información y se relaciona con los demás. A todos ellos les resulta difícil establecer relaciones sociales, comunicarse, aprender y pensar de forma abstracta; si bien, gracias a otros jóvenes y voluntarios, como Felipe y Susana, logran conectar con la realidad y disfrutar intensamente de la vida en los ratos que comparten.

Felipe y Susana, junto a otros estudiantes universitarios como Lucía o María, han hecho de la solidaridad su forma de vida y compaginan sus estudios en la Universidad de Burgos con dos horas semanales de voluntariado. A cambio les convalidan tres créditos, pero su gran compensación es la amistad y el inmenso cariño que reciben de las personas a las que acompañan. Junto a otros 23 estudiantes, forman parte del programa de voluntariado “Voluntario Amigo”, un proyecto organizado conjuntamente entre la Facultad de Educación de la Universidad de Burgos y la Asociación Autismo Burgos, que ha conseguido una de las distinciones de la IV edición de los Premios al Voluntariado Universitario de la Fundación Mutua Madrileña.

La iniciativa lleva seis años en marcha y fomenta el voluntariado entre los universitarios, mediante la participación de éstos en actividades de ocio y tiempo libre con personas con TEA, posibilitando su desarrollo personal al tiempo que fomenta entre las personas con autismo la creación de relaciones sociales y el ocio. Gracias al premio otorgado por la Fundación, los integrantes de las Casas El Olivo y El Cerezo, de Autismo Burgos, podrán seguir compartiendo su tiempo de ocio con los jóvenes voluntarios. En los momentos compartidos se establece un vínculo muy especial entre las parejas con actividades que van variando cada semana. Cocinar, coger el autobús e ir al centro de Burgos, tomar un chocolate con churros o un batido,  jugar al fútbol o a la Wii, ir al cine, hacer un picnic junto al río, pasear, bailar o ir a la piscina son algunas de las experiencias que viven los beneficiarios de este proyecto.

Para Felipe, esta ha sido su primera experiencia directa de intervención con personas con TEA. “Ha sido un espacio de aprendizaje in situ y de enriquecimiento personal. Disfruto cada momento con Gonzalo jugando al futbolín, haciendo pasteles, saliendo a pasear o yendo a tomar algo”. Para Susana, que nunca había oído hablar de ecolalias o estereotipias, este voluntariado es una de las experiencias más bonitas que ha vivido y se siente muy orgullosa de haber participado en esta iniciativa. “He aprendido que el cariño que te pueda dar una persona con autismo es auténtico, son personas muy puras. No mienten, ni actúan con maldad, ni tienen prejuicios. Nos dan muchas lecciones de humanidad y en ocasiones para establecer contacto sobran las palabras, una mirada es suficiente para conectar con ellos. ¿Cómo puedo querer tanto a alguien con el que ni siquiera puedo mantener una conversación distendida?, me cuestiono muchas veces. Hay cosas que simplemente son difíciles de explicar si no se viven en primera persona”, cuenta Susana. Esta cántabra que estudia en Burgos lleva muy grabado en el corazón a Héctor, su primer amigo con TEA. “Intenté dar lo mejor de mí a alguien que me lo devolvió todo multiplicado por cinco. Para mí es mucho más que una persona con autismo y mucho más que un amigo”. Este nuevo curso, Raúl es su nuevo amigo con TEA. Es distinto a Héctor, y aunque sabe leer y escribir, le cuesta mucho más llegar a él. También es un gran chico y hará todo lo posible por ser una buena amiga, asegura.

Las personas con TEA aman, ríen, lloran y tienen sueños como cualquiera de nosotros, simplemente ven el mundo de forma diferente.

 

Solidaridad sin coste

Existen muchas formas de solidaridad y de voluntariado. Si eres de los que piensa que con una pequeña acción puedes cambiar las cosas, pero no tienes mucho presupuesto, aquí te ayudamos a ser solidario sin gastar dinero. Tan sólo tienes que mostrar cierta sensibilidad hacia las causas sociales y tener tiempo y ganas de dedicarte a los demás.

Puedes promover un proyecto o causa social con un solo click o simplemente reenviando un WhatsApp. En este sentido, las redes sociales son, hoy en día, de gran ayuda en la difusión de campañas solidarias. Un ejemplo claro fue la campaña solidaria  #MedulaParaMateo, que supuso una auténtica revolución de solidaridad en las redes sociales. Con un gesto sencillo como publicar en tu muro de Facebook, twittear o cambiar tu foto de perfil estarás contribuyendo a una buena causa.

También puedes donar objetos materiales como ropa, comida o juguetes que ya no utilizas a otras personas que necesitan bienes de primera necesidad y que carecen de recursos para acceder a ellos. En el caso concreto de la ropa, algunas ONG como Cruz Roja y Cáritas, entre otras muchas, se encargan de que la ropa que donamos llegue a los que más lo necesitan. En lo que alimentación se refiere, la Federación Española de Bancos de Alimentos (FESBAL) promueve campañas como la Operación KILO, que permite al Banco de Alimentos obtener alimentos no perecederos, fomentar la solidaridad y concienciar a la sociedad sobre el problema del hambre que existe en nuestro entorno. Para ello, realiza campañas especiales en supermercados, en eventos solidarios, centros educativos o empresas y recoge alimentos en cualquiera de sus 54 bancos repartidos por la geografía española. Además, una vez al año organiza la Gran Recogida de Alimentos que su última edición consiguió reunir 22.000 toneladas y contó con la colaboración de 29.000 voluntarios. Otras organizaciones, como Cáritas, recogen muebles, electrodomésticos o enseres en buen estado.

Y si tu debilidad son los niños, existen muchas organizaciones que llevan a cabo recogida de juguetes, peluches, bicicletas o material escolar y no sólo en fechas señaladas como en Navidad o Reyes. Bicicletas sin fronteras repara bicicletas que aportan los donantes y las envía a países como Senegal para que los niños puedan ir a clase y no tengan que caminar durante horas para poder ir al colegio.  Juegaterapia, hace acopio de consolas, videojuegos y mandos para que los niños enfermos de cáncer tengan una estancia más llevadera en los hospitales. Juguetesolidario.org colabora con asociaciones locales y envía a hospitales, colegios o asociaciones de padres los juguetes que recoge. Por su parte, la Asociación Ningún Niño Sin Sonrisa, por su parte, organiza mercadillos y otras actividades infantiles durante el año para recoger juguetes, peluches y cuentos nuevos o de segunda mano.

Y, por supuesto, siempre podrás apuntarte al voluntariado y donar tu tiempo, las alternativas son infinitas en tu barrio, en tu ciudad, en España y en otros países. La solidaridad está al alcance de todos.

Iniciativas de premio

 

El pasado viernes no fue el Día del Voluntariado, pero fue un un día grande para los voluntarios, en particular para los voluntarios universitarios, y para las organizaciones sin ánimo de lucro. La Fundación Mutua Madrileña  hizo entrega de sus ayudas a la acción social por valor de 680.000 euros a un total de 32 proyectos, en el marco de la V Convocatoria Anual de Ayudas a la Acción Social de la institución, en reconocimiento de las personas y organizaciones que ayudan a mejorar las vidas de quienes más lo necesitan.

Todos los proyectos están promovidos por entidades no lucrativas que buscan mejorar la realidad socioeconómica y la calidad de vida de colectivos desfavorecidos. En este mismo evento, que se ha celebrado en la Torre de Cristal de Madrid, y que ha estado presidido por la presidenta de la Comunidad, Cristina Cifuentes y por el presidente de Mutua Madrileña, Ignacio Garralda, en paralelo se han entregado los IV Premios al Voluntariado Universitario, que también promueve la Fundación Mutua Madrileña, y que reconoce las mejores iniciativas solidarias impulsadas por los jóvenes universitarios.

Los siete proyectos distinguidos entre más de un centenar de candidaturas tratan de mejorar la calidad de vida de personas en riesgo de exclusión social, personas con discapacidad, menores en riesgo de exclusión, personas sin hogar, ancianos e iniciativas de cooperación al desarrollo.

Aquí os dejamos los mejores momentos de un acto que ha estado repleto de nervios, emociones, ilusión y un gran compromiso y entrega.

¡Enhorabuena a todos los proyectos ganadores y a cada una de las 117 candidaturas presentadas!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Olmo Díaz, voluntario y coordinador de la Comisión de Financiación del proyecto ganador del primer premios, “Chagua Maisha”, de Progress for África.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Nathalia Pérez, mentora voluntaria del proyecto “EnTándem, Mentoring Social para niños”, de AFEV Catalunya.

 

 

Mercedes Sevilla, voluntaria del proyecto “Despierta Sonrisas”, de la Fundación Iniciativa Social.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Jaime de la Serna, coordinador de voluntarios del proyecto “Hoy me he dado cuenta de que todos son como tú y como yo”, de Pasión por el hombre-Bocatas.

Beatriz González, coordinadora y responsable del proyecto “La cocina de Walmara”, de Abay Etiopía.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Natalia Sanz, responsable del proyecto “Programa de promoción e higiene infantil en Camboya” impulsado por la ONG Por la Sonrisa de un niño- PSE.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Felipe de Abajo, coordinador del proyecto “Voluntario amigo”, de la Asociación Autismo Burgos.

Este acto pone el colofón a la IV edición de los Premios que este año ha obtenido récord de participación con un total de 117 candidaturas procedentes de 84 universidades (70 españolas y 14 internacionales). Ya tenemos la mirada puesta en la V edición. ¡Os esperamos!

La cocina de Walmara, mucho más que alimento

En Walmara no hay luz, ni agua corriente, ni motos, ni coches, pero sí muchos niños. En esta localidad de Etiopía, situada en la región de Oromía, al norte del capital del país, las condiciones de vida son especialmente duras para los más pequeños.  Bihanu, Bachu, Mesthu o Kuma son algunos de los niños etíopes beneficiarios de “La cocina de Walmara”, uno de los proyectos de cooperación internacional que han sido distinguidos en la cuarta edición de los Premios al Voluntariado Universitario impulsados por la Fundación Mutua Madrileña.

Esta iniciativa, promovida por estudiantes de varias universidades españolas en colaboración con la ONG Abay Etiopía, trata de introducir mejoras en la cocina del único colegio de la zona (iniciativa también de la ONG), y proporcionar un desayuno y una comida a alumnos de entre 3 y 7 años de edad, para muchos, la única comida que hacen al día.  Abay Etiopía, que nace de la concienciación de padres adoptantes y personas interesadas en el desarrollo del país, trabaja intensamente para erradicar la pobreza y promover la igualdad de oportunidades mediante el desarrollo de proyectos educativos y sanitarios en apoyo a la comunidad.

“Desde hace cuatro años tenemos un comedor escolar en nuestro colegio de Walmara, pero necesitábamos mejorar la cocina con una encimera, hornos de leña y una campana extractora. Gracias a la ayuda de la Fundación Mutua Madrileña daremos de comer a más de 150 niños y ofreceremos 400 meriendas y desayunos diarios. Podremos así satisfacer las necesidades nutricionales de nuestros alumnos de infantil, así como las de los chavales que vienen a las escuelas deportivas y los niños pastores que estudian en horario nocturno y que caminan más de 2 horas para poder llegar al colegio”, cuenta Beatriz González, responsable y coordinadora del proyecto. Desde Málaga, pero con el corazón en Walmara, esta estudiante vocacional de segundo año de Grado de Trabajo Social y madre de una niña de origen etíope, es también la coordinadora de un pequeño taller de costura en Walmara, donde confeccionan muñecas y pelotas de tela para los más pequeños del colegio. “Son niños que nunca han tenido un juguete en sus manos, ¡imagínate sus caras!”, relata Beatriz. “En nuestras aulas canguro tenemos 130 niños de entre tres y siete años y cada uno es especial. Es increíble ver cómo crecen y cómo evolucionan”, relata emocionada. Además, “muchos de ellos son niños con síndrome de Down y otras deficiencias mentales, por lo que hemos puesto en marcha una nueva aula en el colegio de atención especial, que estará terminada en un par de meses”, prosigue.

Ya ha comenzado la reforma de la nueva cocina y, mientras, Abay sigue ampliando horizontes. Beatriz, junto a otros voluntarios universitarios como Sara, Anne, Unai, Adrián, Cristian, Javier, Alexandra, Lucas y otros miembros de la ONG como Iñaki y Uzube, entre otros, sueñan ahora con construir un nuevo colegio para el pueblo, para niños de entre 7 y 14 años que no tienen ninguna posibilidad de estudiar. “Cuando terminemos la reforma de la cocina y el comedor, y se construya el aula de apoyo educativo y un gallinero, que nos permita tener huevos cada semana para los niños, confiamos en lograr financiación y apoyo para poner en marcha el nuevo cole”. Abay es una rueda que no para de girar. “Es muy emocionante saber que nuestros niños tienen un futuro mejor gracias a Abay y a la generosidad de miles de personas”, añade Beatriz.

 

Refugiados pero no olvidados

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El último ataque con armas químicas al pueblo sirio ha vuelto a centrar nuestra atención en los refugiados y en este país que sigue atormentado por la guerra. Tras seis largos años de enfrentamientos, las cifras del conflicto bélico son sobrecogedoras: entre 320.000 y 450.000 personas han muerto, 1,5 millones han resultado heridas, el 50% de las infraestructuras del país han sido destruidas y al menos cinco millones de sirios se han visto obligados a huir del país mientras que entre seis y ocho millones de ciudadanos han abandonado sus hogares y se han desplazado a otras zonas “más seguras” de Siria.  Es el resultado de una guerra que se libra a menos de 5.000 kilómetros de nuestras fronteras y que parece no tener fin.

Con el fin  de hacer llegar ayuda humanitaria, ONG internacionales con sede en España, como UNICEFSave The Children, Médicos del Mundo y Médicos sin fronteras, Cruz Roja Española, Oxfam Intermon España y ACNUR, atienden a las personas desplazadas en las zonas de conflicto y en los campos de refugiados. Asimismo, entidades españolas como la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), Red Acoge , Olvidados o Diversidades prestan apoyo a los refugiados en zonas de conflicto, así como en los distintos países de asilo o en España. Cada una de estas organizaciones trabaja por garantizar el derecho al asilo, así como la protección a las personas refugiadas. Y para lograrlo, necesitan el incondicional apoyo de los voluntarios, que pueden ayudar tanto de forma virtual, como presencial, en diferentes áreas de trabajo de las distintas organizaciones, entre los que destacan los campos de refugiados Grecia, Italia y Turquía, además de Siria.

Desde la Fundación Mutua Madrileña nos complace constatar que los jóvenes universitarios españoles están comprometidos con su tiempo y con las causas sociales. Así, cerca de una decena de los proyectos que han concurrido a la última edición de los Premios al Voluntariado Universitario tratan de ofrecer nuevas oportunidades a los desplazados y refugiados procedentes de distintos países. Todas ellas, grandes iniciativas que demuestran que es posible cambiar la vida de estas personas que se encuentran en una extrema situación de vulnerabilidad.

 

“Elige vida”- Chagua Maisha

En el Barrio de Born City de Arusha, al norte de Tanzania, la educación y la sanidad son una realidad al alcance de la población local, gracias al trabajo de voluntarias como Marta y María. En junio de 2015, María se subió a un avión con otros dos compañeros de la universidad rumbo a Arusha para participar en un campamento de verano. Tanzania le cambió la vida y ya nada volvió a ser como antes. Regresó a Madrid para terminar sus estudios, pero Arusha nunca salió de su cabeza.

Lo mismo le ocurrió a su compañera, Marta o Martinha, como le gusta que la llamen, tras convalidar unas prácticas el verano anterior y regresar con María a Tanzania en 2015. Unidas por una misma causa, pusieron en marcha el proyecto “Chagua Maisha”, junto a otros 33 estudiantes universitarios y en colaboración con la ONG Progress for Africa Spain. Esta iniciativa, que significa “elige vida” en swahili, ha sido el proyecto ganador de los IV Premios al Voluntariado Universitario que concede la Fundación Mutua Madrileña. Estas dos estudiantes de Relaciones Internacionales trabajan junto al creador de la ONG en Tanzania y el resto de compañeros para sacar adelante este proyecto de cooperación, que ha 
permitido la construcción de un edificio-escuela en este enclave africano donde la población carece de los suministros más elementales. Bakari o
 el “jefe”, como le llaman los voluntarios, a sus 29 años trata de devolver a la comunidad las oportunidades que él tuvo cuando era pequeño. El edificio tiene un doble uso, como colegio de preprimaria proporciona educación a más de 50 niñas y niños de entre tres y siete años de edad, y como espacio público con un pequeño negocio o Duka, para proveer de bienes básicos a la comunidad.

Desde principios de 2017, niños y niñas como Noeli, Rania y Saidi acuden a clase diariamente. Por las mañanas y por las tardes participan en actividades extraescolares, de recreo o deportivas. Debido a la carencia de plazas en las escasas escuelas del barrio y a la falta de recursos económicos de sus familias, no tendrían acceso a la educación. Noeli, de cinco años, es un niño muy especial que fue rechazado en las demás escuelas de la zona por sus dificultades para hablar y su escasa movilidad. Hoy por hoy, se ha integrado perfectamente en el colegio con la ayuda de sus compañeros y ha mejorado notablemente su lenguaje y su  capacidad de movimiento. Este verano, “gracias al premio otorgado por la Fundación Mutua Madrileña, tenemos previsto la construcción de un parque infantil, una cocina y un espacio público para Chagua Maisha”, nos cuenta Marta. Actualmente Marta, como coordinadora y responsable del proyecto, continúa en Tanzania junto a otros voluntarios, y María estudia un Máster en Cooperación Internacional al Desarrollo en Madrid, y ya cuenta los días para que llegue el mes de julio y poder regresar a “su colegio”, “a su ciudad” y al que, en definitiva, ya se ha convertido en segundo hogar.

 

 

Súmate a la Hora del Planeta y lucha contra el cambio climático

La Hora del Planeta es una iniciativa que comenzó en Sidney (Australia), hace ahora diez años, como un simple gesto simbólico en la lucha contra el cambio climático. Una década después, se ha convertido en la mayor acción mundial en defensa del medio ambiente y de la lucha contra el calentamiento global. Más allá del apagón de luces propuesto por la organización promotora del evento WWF (World Wildlife Fund o Fondo Mundial para la Naturaleza), mañana sábado, 25 de marzo, se llevarán a cabo numerosas actividades en favor del cuidado y protección del medio ambiente. La iniciativa más conocida es apagar la luz durante una hora. El horario mundial establecido para hacerlo será 8:30 a 9:30 pm (20:30 a 21:30 hora local) y contará con el apoyo de las principales ciudades de más de 170 países.

Pero más allá de este simbólico gesto, la preservación del planeta no debe ceñirse a un solo día, y desde el punto de vista del voluntariado, todavía queda mucho por hacer. Conservación de ecosistemas, reforestación y limpieza de bosques; limpieza y recuperación paisajística de parques y reservas naturales o limpieza de ríos y playas son algunas alternativas de voluntariado medioambiental que contribuyen a preservar el entorno. Instituciones estatales (Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente), organismos autonómicos, provinciales y locales, y numerosas instituciones y ONG ecologistas como  WWF España, Seo Birdlife, GreenPeace España, Ecologistas en Acción o la Asociación Fondo Natural ofrecen una amplia oferta de programas y ayudas al voluntariado ambiental, que promueven un comportamiento responsable con el planeta y que tratan de reducir las amenazas más acuciantes a la diversidad de la vida en la Tierra.

 

Los premios al Voluntariado Universitario, protagonistas de la actualidad

Desde que hace unas semanas, la Fundación Mutua Madrileña diese a conocer la resolución de los IV Premios al Voluntariado, las experiencias e historias personales de algunos voluntarios que participan en los proyectos han llenado titulares y entrevistas. Todos ellos, jóvenes con valores, comprometidos y tremendamente solidarios, hacen posible que proyectos como “Chagua Maisha”, “Programa Voluntario amigo”, “Hoy me he dado cuenta de que todos son como tú y como yo”, “Despierta sonrisas”, “En Tándem-Mentoring social para niños y niñas y jóvenes”; “La cocina de Walmara” y “Programa de promoción e higiene infantil en Camboya” sean una realidad. Estos galardones suponen no solo un apoyo económico para la consecución de estas iniciativas, sino un revulsivo para que las ONG que están detrás de ellos reciban un impulso con nuevas personas, gracias a la notoriedad que generan los medios de comunicación.

Los proyectos ganadores de esta edición han tenido así una importante repercusión mediática, tanto en medios digitales como impresos, con una especial presencia en el entorno radiofónico. Medios como Elpais.com, la Agencia EFE, Europa Press, Cinco Días, Alfa & Omega (ABC), El Faro de Melilla, Diario de Burgos, El Mundo-El correo de Burgos, Radio Exterior (RNE), COPE Melilla, SER Melilla, Onda Cero Málaga, Onda Cero Melilla, Cope San Sebastián, entre muchos otros, se han hecho eco en las últimas semanas de los premios y de los proyectos ganadores.

Desde su departamento de comunicación, la Fundación Mutua Madrileña trata de trasmitir la valiosa labor de estos jóvenes que, con sus acciones y su implicación, trabajan por hacer de este mundo un lugar mejor. Hacer que los medios hablen de solidaridad es estupendo, pero conseguir que hablen de estos proyectos, es extraordinario.

Ya os avanzamos que los proyectos ganadores de los IV Premios al Voluntariado Universitario seguirán dando que hablar, así que ¡seguid atentos a las noticias!

 

La magia de los cuentos: solidaridad desde la infancia

Los adultos somos el modelo a seguir para los más pequeños. En un intento de parecerse a nosotros, los niños tratan de imitar nuestros hábitos, comportamientos, nuestra forma de vida, e incluso nuestra forma de pensar. Por ello, debemos ser el mejor ejemplo para ellos, animándoles a promover buenas acciones y a vivir la solidaridad en el sentido más amplio de la palabra desde sus primeros años de vida. Y no hay mejor manera de enseñar valores a los niños que a través de los cuentos y de sus mensajes llenos de solidaridad, respeto, compañerismo, empatía y amistad. Aquí os damos unas breves pinceladas sobre algunos relatos infantiles y os invitamos a poner en práctica los distintos valores que transmiten.

Pájaro amarillo. Este relato, escrito por Olga de Dios, cuenta la historia de pájaro amarillo, un ave que no puede volar  porque sus alas son demasiado pequeñas. Junto a su amigo Teo consigue crear un invento que le permite volar y trasladarse a lugares insólitos en los que va compartiendo su experimento con otros animales que, al igual que él, tampoco pueden volar. Este relato habla del valor de compartir y de la felicidad inmensa que puedes provocar en los demás si compartes.

El Monstruo Rosa. Este cuento “para peques de 3 a 99 años”, como dice su autora -Olga de Dios-, se centra en el valor de la diferencia y en la capacidad de integración del ser humano. Una historia para entender la diversidad como elemento positivo y enriquecedor de nuestra sociedad desde la infancia.

Daniel y las palabras mágicas. ¿Quieres ser un mago de las palabras amables?, pregunta a sus lectores el protagonista de este cuento escrito por Susanna Arjona Borrego. Las palabras amables son mágicas, son como llaves que te abren la puerta de los demás. A través de este cuento, el protagonista descubrirá la importancia que tiene la amabilidad en el trato con los demás.

Un caracol nunca está solo. Este es un cuento muy especial, un texto escrito por y para los niños que habla de amistad, amor, compañía y apoyo. Redactado por 11 bloggers y sus hijos, destina su recaudación íntegra a la Fundación Juegaterapia, cuyo fin es hacer más llevadera la estancia en el hospital a cientos de niños a través del juego. María José Cayuela (Blog Moda Bebé), Carol Botín (Hadas y Cuscus), Mar Ramos y María Alonso (Sonambulistas), Lucía Sández (Baballa), María Cañal (Escarabajos, bichos y mariposas), Beatriz Gaspar (Con botas de agua), Raquel Bermejo (Petit-on), Marta Borraz (Mamás Molonas), Cristina Camarena (Kireei), Patricia López (Decopeques) y Marta Parra (Una mamá diseñadora) son los bloggers que han participado en esta iniciativa, junto a sus hijos Víctor, Mireia, Jorge, Alonso, Martina, Blanca, Ana, Lino, Bosco, Nico, Martina, Lucía, Nil, Biel y Pedro.

Si tienes habilidades teatrales y crees en el poder que tienen los cuentos para transmitir valores en los más pequeños, quizás también puedas destinar parte de tu tiempo colaborando con alguna asociación ejerciendo de cuentacuentos en hospitales o representando funciones para niños.  Otro día os hablaremos en profundidad de acciones de voluntariado como cuentacuentos y de animación hospitalaria.

 

Chagua Maisa, proyecto ganador de los IV premios al voluntariado universitario

Hoy, tras meses de mucho trabajo, y un duro proceso de análisis y de deliberación, nos satisface enormemente poder anunciar los nombres de los ganadores de la IV edición de los Premios al Voluntariado Universitario que organiza la Fundación Mutua Madrileña. El jurado no lo ha tenido fácil, pues han sido muchos los proyectos presentados, nada menos que 117 candidaturas procedentes de 84 universidades (70 españolas y 14 internacionales), todas ellas de un inestimable valor y trascendencia social. De entre todos ellos, la Fundación Madrileña ha seleccionado 7 iniciativas entre las que ha repartido 40.000 euros (10.000 euros para el ganador y 5.000 euros para los otros 6 proyectos finalistas). Y de un modo excepcional, dada la alta calidad de las candidaturas presentadas, el jurado ha determinado en esta ocasión aumentar el número de premios de 6 a 7.

El primer premio de los IV Premios al Voluntariado Universitario, dotado con 10.000 euros, ha recaído en el proyecto “Chagua Maisha” (“elige vida” en swahili), impulsado por alumnos de la Universidad Complutense, Politécnica y Carlos III de Madrid, en colaboración con la ONG Progress for Africa Spain. Esta iniciativa, en la que participan 35 estudiantes, promueve la construcción de un edificio-escuela en el barrio de Born City de Arusha (Tanzania), donde la población (35.000 personas), carece de los suministros más elementales como agua potable y bienes de primera necesidad. Este edificio tendrá un doble uso. Por un lado, como colegio de preprimaria que acoja actividades para todas las edades, y por otro, como un espacio público de encuentro con un pequeño negocio para proveer de los bienes más básicos a la comunidad.

Asimismo, la Fundación Mutua Madrileña ha otorgado otros seis premios de 5.000 euros a los siguientes proyectos finalistas:

“Programa Voluntario Amigo”. Impulsado por la Asociación Autismo Burgos y alumnos de la Universidad de Burgos, trata de fomentar el voluntariado entre los universitarios, mediante la participación de estos en actividades de ocio y tiempo libre con personas con Trastornos del Espectro Autista (TEA), posibilitando su desarrollo personal y fomentando la creación de relaciones sociales, el bienestar y el disfrute.

“Hoy me he dado cuenta de que todos son como tú y como yo”. Desarrollado por la Asociación Pasión por el Hombre-Bocatas e impulsado por alumnos de varias universidades madrileñas, persigue la integración social de las personas drogodependientes y jóvenes de etnia gitana del poblado marginal de Valdemingómez (Madrid).

El proyecto “Despierta sonrisas”, desarrollado por estudiantes de distintas universidades valencianas en colaboración con la Fundación Iniciativa Social, presta asistencia a colectivos vulnerables (menores en riesgo de exclusión social, personas sin hogar y mayores) proporcionándoles recursos para cubrir sus necesidades.

enTándem – Mentoring social para niños/as y jóvenes”, puesto en marcha por alumnos de varias universidades catalanas y la ONG AFEV Cataluña, se centra en la educación integral de niños y jóvenes en riesgo de exclusión social y/o con dificultades.

“La Cocina de Walmara”, promovido por estudiantes de varias universidades españolas en colaboración con la ONG Abay Etiopía, busca mejorar las instalaciones de la cocina del colegio de Walmara (Etiopía). Con ello, se proporcionará un desayuno y una comida a alumnos de entre 3 y 7 años de edad, ya que ésa es para muchos, la única comida que hacen al día.

“Programa de promoción de salud e higiene infantil en Camboya”, de la ONG PSE (Por la Sonrisa de un Niño) y estudiantes de la Universidad San Pablo CEU y la Universidad Complutense de Madrid, promueve un programa de educación y promoción de la salud en la población infantil de diferentes municipios camboyanos a través de talleres lúdicos-formativos.

Los Premios al Voluntariado Universitario de la Fundación Mutua Madrileña nacieron hace ya cuatro años con el objetivo de apoyar e impulsar la labor solidaria de los jóvenes universitarios españoles, premiando económicamente los mejores proyectos. Hoy, nos llena de orgullo comprobar que los jóvenes universitarios son personas altruistas, dispuestas a dar lo mejor de sí mismas y a dedicar su tiempo a aquellos que más lo necesitan. Ese es sin duda alguna el verdadero valor de los Premios al Voluntariado.

Nuestra más sincera enhorabuena a los ganadores y a todas las candidaturas que han concurrido a esta IV edición. Desde estas líneas, os animamos a seguir trabajando intensamente para hacer realidad vuestros proyectos. Nosotros ya hemos comenzado a perfilar la V edición de los premios y en breve podremos dar a conocer las bases de la próxima convocatoria. ¡Un millón de gracias a todos los que habéis hecho posible estos premios. ¡Os esperamos en la siguiente edición!