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¿Eres voluntario y universitario? ¡Anímate a participar en los V Premios al Voluntariado Universitario!

Como parte de su compromiso con la sociedad, la Fundación Mutua Madrileña quiere premiar la labor de aquellos jóvenes dispuestos a mejorar la vida de los demás. Así que si eres universitario, estás comprometido con la realidad que te ha tocado vivir y estás dispuesto a dedicar parte de tu tiempo a construir una sociedad más justa, ¡ponte en marcha!

Tenéis hasta el próximo 31 de octubre para presentar vuestra candidatura a los V Premios al Voluntariado Universitario. La Fundación Mutua Madrileña concederá 35.000 euros en premios para ayudar al impulso y sostenimiento de 6 proyectos premiados (10.000 euros para el ganador y 5.000 euros para los cinco proyectos finalistas).

Pese el ajetreo que supone la vuelta a las clases, os recomendamos que no apuréis el plazo hasta el último día para presentar vuestra candidatura. De este modo, tendréis más tiempo para subsanar posibles errores y consultar todas las dudas que os puedan ir surgiendo. A continuación os resumimos brevemente la documentación requerida para poder presentaros y los principales aspectos a tener en cuenta en esta V edición. No obstante, las bases están disponibles en nuestra web:

¿Quién puede presentarse? Voluntarios universitarios (mínimo 3 personas) matriculados en cualquier universidad con sede en España y que estén cursando sus estudios actualmente (también estudiantes de postgrados y máster) o bien que los hayan finalizado hace menos de dos años (con posterioridad al 30 de septiembre de 2015).

¿Cuáles son los principales requisitos? Los proyectos presentados deben estar vinculados a entidades sin ánimo de lucro (asociaciones o fundaciones)  con  sede en España y estar inscritas en el registro correspondiente en nuestro país. Debe tratarse además de iniciativas en curso o que vayan a ponerse en marcha antes del 31 de marzo de 2018.

A los que ya habéis concurrido en otras ediciones, recordaros que se admiten candidaturas presentadas en ediciones anteriores de los Premios (tanto premiadas como no premiadas), así que no dejéis pasar la oportunidad. Que vuestro proyecto no resultara premiado en pasadas ediciones no quiere decir que no pueda resultar ganador en esta nueva convocatoria.

¿Cuál es la documentación requerida? 1) Ficha técnica en la que deben figurar los datos de contacto del responsable del proyecto, que será uno de los voluntarios universitarios que promueven el proyecto, y no un responsable de la ONG. 2) Resumen explicativo del proyecto con una extensión máxima de diez páginas. 3) Tres o cuatro fotografías con una resolución mínima de 300 ppp y un máximo de 1 MB, en formato JPEG. Preferiblemente deben ser horizontales y tener el tamaño adecuado y suficiente luz, especialmente si las imágenes han sido tomadas con un dispositivo móvil. 3) Documentos que acrediten que al menos tres de los voluntarios en activo del proyecto cumplen con el requisito de ser universitarios o hayan terminado sus estudios hace menos de dos años. 4) Vídeo del proyecto en cualquier formato (MOV, MPEG, AVI, FLV, OTROS) que no supere 1 minuto de duración. Os aconsejamos que cuidéis el audio e introduzcáis música, que optéis por planos y lugares con luz, y a ser posible que grabéis en horizontal. En un minuto vuestro vídeo debe plasmar la realidad de vuestro proyecto.

Recordad que es fundamental respetar todos y cada uno de los requisitos establecidos en las bases, dado que el incumplimiento de alguno de ellos invalidará la candidatura. Y como siempre, si  todavía tenéis alguna duda más que despejar, estaremos encantados de atenderos vía email escribiendo a premios@fundacionmutua.es o en el teléfono 91 171 82 15. ¡No os demoréis más y poneos manos a la solidaridad!

Un verano de cuento

Tras una larga espera…. ¡llegaron las vacaciones para pequeños y mayores! Finalizado el curso escolar, se inician unos meses de disfrute y descanso. Y con las vacaciones llegan también las lecturas recomendadas. Durante el verano es importante que los pequeños, además de jugar y divertirse, no abandonen por completo sus hábitos de lectura. Y con el fin de fomentarles estos hábitos, os presentamos unas atractivas propuestas que les ayudarán a estimular la imaginación y a desarrollar, además, su lado más humano y solidario.

Un tobogán de amigos. Este relato escrito por Kerstin Schoene narra la historia de una tortuga triste y abatida, pues le gustaría ser veloz y ágil como el resto de animales. Por suerte tiene muchos amigos y entre todos encontrarán una solución para devolverle la sonrisa a la pequeña tortuga. Trabajarán en equipo y construirán con sus propios cuerpos un tobogán muy largo para que la tortuga pueda deslizarse y experimentar la velocidad en su propia piel.

El poder de una sonrisa. Mireia Monfort es la autora de este cuento sobre tolerancia y diversidad. Se trata de un relato inspirado en niños con Síndrome de Phelan-McDermid, una enfermedad rara cuya prevalencia permanece a día de hoy desconocida. Aunque este relato explica las características principales de esta enfermedad, se puede aplicar a cualquier otro trastorno poco frecuente, ya que habla sobre valores como la tolerancia y la diversidad. Los beneficios recaudados van destinados a la investigación de la enfermedad.

La princesa sin palabras. Es una preciosa historia sobre dos amigas que tienen hijas de la misma edad, que también son amigas a su vez, y aunque una de ellas está afectada por el Síndrome de Rett, una enfermedad rara que causa problemas en el habla y discapacidad motriz, no es motivo para que pasar el tiempo juntas se convierta en la mejor de las terapias. De esta relación nace La princesa sin palabras. Un cuento con el que su autora, la periodista y bloguera Cruz Cantalapiedra, pretende hacerle entender a su hija y a todos los niños, por qué su amiga Marta es diferente y por qué su amistad es tan importante para ella. Este título destaca valores como la empatía y la solidaridad, además de divulgar el conocimiento sobre el Síndrome de Rett.

Superhéroe, manual de instrucciones. Esta historia escrita por Kristy Dempsey aborda aspectos como la empatía, la tolerancia, la justicia, la solidaridad, el compañerismo o la generosidad a través de este divertido “manual” que ofrece siete sencillos pasos para convertirse en superhéroes. Además, los niños podrán conocer cuál es el superpoder elegido por su protagonista y ayudarle a salvar el mundo.

A través de estos cuentos podemos mostrar a los niños otras realidades, que les ayuden a ser tolerantes, respetuosos, generosos y altruistas. ¡Os deseamos un verano de cuento!

 

Un tándem perfecto

 

 

 

 

 

 

El 29,7% del total de los menores en España se encuentra en riesgo de pobreza. Son datos que ha facilitado esta misma semana el Gobierno a través de una respuesta parlamentaria. Si bien, más allá de estas cifras, encontramos historias reales de niños y jóvenes que viven en condiciones desfavorables y que ven limitado su acceso a oportunidades educativas, laborales, sanitarias y a servicios sociales de toda índole, y que, en algunos casos, son sujetos potenciales de agresiones físicas y psicológicas. Una limitación de oportunidades que compromete directamente el éxito escolar, que se manifiesta en dificultades de aprendizaje, absentismo y que acaba finalmente con el abandono escolar.

Una de las intervenciones que contribuyen a paliar esa situación son los espacios de socialización y apoyo, así como el acompañamiento escolar, algo que conocen muy de cerca voluntarios universitarios como Sandra, Paula, Natalia, Lola o Gyanu. Todos ellos forman parte de “EnTàndem -Mentoring social para niños/as y jóvenes”, un proyecto de mentoría social y educación integral de niños y jóvenes en exclusión social y/o dificultades, diseñado para atenuar las desigualdades educativas y sociales y luchar contra el fracaso escolar. Esta iniciativa, promovida por jóvenes voluntarios universitarios en colaboración con AFEV Cataluña, ha merecido uno de los galardones de la IV edición de los Premios al Voluntariado Universitario de la Fundación Mutua Madrileña. AFEV lleva nueve años trabajando con el proyecto EnTàndem en Barcelona, Badalona, ​​Barberà del Vallés y Santa Coloma. Durante estos años, un total de 656 voluntarios universitarios han participado en el proyecto como mentores.

Aunque nada tienen que ver el uno con el otro, Sandra y Dani forman un tándem perfecto. Sandra es estudiante universitaria y Dani es un adolescente en riesgo de exclusión social. Un día por semana comparten dos horas de su tiempo, que ha servido para forjar una bonita amistad que muy probablemente se extenderá más allá del voluntariado. “Sandra es muy buena persona, es como una hermana mayor. Confío plenamente en ella porque me enseña a valorar las cosas importantes de la vida, a centrarme y a ser mejor persona” apunta Dani.  Sandra, por su parte, asegura que tuvo una adolescencia muy difícil y que habría muchas cosas que le gustaría cambiar ahora desde la distancia y la madurez. “La adolescencia es un momento muy difícil, donde ciertos comportamientos y actitudes pueden determinar el rumbo de nuestras vidas. Yo también atravesé momentos delicados durante esta etapa, así que no dudé en participar en este voluntariado con adolescentes y niños que necesitan quién les escuche, y les de cariño y comprensión. Yo ayudo a Dani, pero él también me ayuda a mí, lo cual es muy gratificante”.

Durante el último curso, junto a Sandra, otros universitarios como Paula, Lola, Natalia o Gyanum han tenido ocasión de compartir historias, anécdotas, sueños, ilusiones y preocupaciones con niños y adolescentes como Zhen, Arthur o Gisela. Todos ellos se muestran plenamente satisfechos de haber estrechado durante este tiempo lazos de unión con sus tándem, así como de haber contribuido a mejorar las perspectivas de vida de sus mentorados. Tal y como constatan los servicios sociales, el 92% de los niños/as y adolescentes participantes en el proyecto han experimentado mejoras en el ámbito personal, en la adquisición de relaciones sociales y de relación y en sus hábitos de estudio. Y los voluntarios, por su parte, han adquirido importantes competencias  como la escucha activa, la concienciación social, el compromiso, la gestión de conflictos, la responsabilidad, la asertividad, la implicación y la empatía.

¿Listos para preparar vuestra candidatura a los Premios al Voluntariado Universitario?

Hace unos días arrancó la V convocatoria de los Premios al Voluntariado Universitario que promueve la Fundación Mutua Madrileña y que permanecerá abierta hasta el pró­ximo 31 de oc­tu­bre. Como sabemos que son muchas las dudas que os surgen a medida que preparáis el material requerido para poder participar, antes de poneros manos a la obra es importante que tengáis en cuenta algunos aspectos.

Antes de nada, debéis leer y revisar detenidamente las bases de los premios, de modo que cumpláis todos y cada uno de los requisitos que se establecen en ellas. El incumplimiento de alguno de los requisitos invalidará la candidatura. En primer lugar, la iniciativa debe estar impulsada y desarrollada por un grupo de estudiantes universitarios (mínimo 3 personas) que estén matriculados en cualquier universidad con sede en España y que estén cursando sus estudios actualmente (aquí se incluyen también estudiantes de postgrados y máster) o bien que los hayan finalizado hace menos de dos años (con posterioridad al 30 de septiembre de 2015). Además, los proyectos deben estar vinculados a entidades sin ánimo de lucro (asociaciones o fundaciones) y deben ser iniciativas que ya estén en curso o que vayan a ponerse en marcha antes del 31 de marzo de 2018. Asimismo, las ONG con las que se realicen los proyectos tienen que tener sede en España y estar inscritas en el registro correspondiente en nuestro país. Seguramente muchos de vosotros desconocíais que se admiten candidaturas presentadas en ediciones anteriores de los Premios. De ser así, deberéis indicar la edición a la que concurrió el proyecto.

Respecto a los materiales requeridos, os recordamos que en la ficha técnica deben figurar los datos de contacto del responsable del proyecto, que será uno de los voluntarios universitarios que promueven el proyecto, y no un responsable de la ONG. Por su parte, el resumen explicativo de la iniciativa no debe exceder las diez páginas y las fotografías que ilustren el proyecto deben tener una resolución mínima de 300 ppp y un máximo de 1 MG y estar en formato JPEG. Es preferible que sean horizontales y si las hacéis con un dispositivo móvil, debéis aseguraos que tengan el tamaño adecuado y la suficiente luz. Por otra parte, a la hora de grabar el vídeo del proyecto, os aconsejamos que grabéis en horizontal, cuidéis el audio e introduzcáis música, que optéis por planos y lugares con luz, que seáis lo más directos posibles, puesto que únicamente disponéis de 1 minuto para resumir vuestra iniciativa y que, por supuesto, os esmeréis en hacer un vídeo lo más vistoso posible, que refleje la grandeza de vuestro proyecto. Para terminar, sólo recordaros que  todos los materiales deben presentarse juntos en un único envío que deben realizar los alumnos y no los miembros de las ONG o de las universidades colaboradoras.

Con estas líneas queremos orientaros en el proceso de presentación de las candidaturas, pero si  todavía os queda alguna duda, estaremos encantados de atenderos vía email escribiendo a premios@fundacionmutua.es o en el teléfono 91 171 82 15.

 

Un bocadillo para la esperanza

Como cada viernes, al caer la tarde en Madrid, jóvenes estudiantes como Ignacio y Jaime cambian sus salidas nocturnas por una particular visita a tierra de nadie. En el sector 6 de la Cañada Real conviven (malviven) numerosas familias de etnia gitana e inmigrantes con cientos de drogodependientes y delincuentes a los que la sociedad no quiere mirar. Los niños, la mayoría de ellos sin escolarizar, corretean y juegan descalzos entre basura, jeringuillas y escombros. Ignacio Cabello, voluntario de la Asociación Pasión por el hombre-Bocatas lo sabe muy bien: “Valdemingómez, a tan sólo diez minutos de Madrid, es un foco de insalubridad, delincuencia, tráfico de drogas e inseguridad. Un mundo en el que todo se compra y se vende: el cuerpo, el alma, la vida y hasta las esperanzas por unos gramos de droga”. En este enclave marginal de la capital, sus habitantes sobreviven, minuto a minuto, aferrándose como pueden a su difícil existencia.

Hace ya más de veinte años, tres jóvenes universitarios: Nachito, Chules y Jorge comenzaron a repartir bocadillos y caldo caliente entre los indigentes que se refugiaban del frío en los bajos de Azca. Después se dirigieron a Las Barranquillas y hoy, más de 40 voluntarios de Bocatas acuden semanalmente al poblado madrileño de Valdemingómez para ofrecer a los toxicómanos algo de comida, bebida, ropa y, lo más importante, una dosis de esperanza en torno a una hoguera que, a diferencia de las que iluminan las puertas de las infraviviendas del poblado, no señaliza ningún punto de venta de droga. “Es un auténtico drama –cuenta Ignacio-, pero en medio de toda esa “basura”, han florecido rela­ciones con muchos de ellos que nos han hecho ver que son personas, como tú y como yo. Santi y Ana, el Nano, Sevi­lla, Pedro, Felipe, Luis, Reduán, la Petri, Mek y Medussa, Mariví o el Chino. Algunos, incluso, han dado el paso de dejar la droga y mantienen la amistad con nosotros”, apunta Ignacio. A menudo la mayor dificultad con la que se encuentra una persona que quiere dejar la droga después de diez, quince o veinte años en el poblado es verse absolutamente solo, no tener adónde ir, nadie a quién recurrir. Todos afirman que “lo difícil no es salir, sino no volver a caer”.

Algunos han pasado de la desesperación a la esperanza gracias a Bocatas. Sandokan, Magdalena, Julián, Sebas, el Meji, Harry Potter, Chema, Miguel o Carlos… Felizmente rescatados del infierno, se esfuerzan para poder reintegrarse en la sociedad. “Son nuestros amigos y como tal, compartimos parte de nuestras vidas con ellos: cumpleaños, cenas, partidos de fútbol y hasta, en alguna ocasión, escapadas a la playa y a la montaña”, concluye Ignacio.

Además, en los últimos años, los voluntarios han establecido una estrecha relación con los hijos de los clanes gitanos del poblado –por paradójico que suene, dedicados al tráfico de drogas–. Al igual que con los drogadictos y los exdrogadictos, con los chavales gitanos el método es el mismo: la amistad, compartir la vida para que comprueben por ellos mismos que existe un modo diferente de comportarse, de tratar a las personas y de concebir la vida.

“Hoy me he dado cuenta de que todos son como tú y como yo” es el nombre del Proyecto impulsado por Bocatas que ha sido merecedor de uno de los IV Premios al Voluntariado Universitario, que concede la Fundación Mutua Madrileña . Ignacio está feliz por haber conseguido este premio para la Asociación, si bien, su mayor recompensa, sin duda, es haber ayudado a salir de la droga a cerca de una decena de personas junto a Bocatas.

Joven universitaria, sin cargas familiares y con solvencia económica, el nuevo perfil del voluntario en España

Joven universitaria, sin cargas familiares y con un estatus económico alto es el nuevo perfil del voluntario en España.  Así lo ha puesto de relieve el último informe La acción voluntaria en 2016: Solidaridad y juventud en España, realizado por el Observatorio de la Plataforma del Voluntariado en España (PVE), en colaboración en el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. A pesar de que la mayoría son mujeres (representan el 54,4% del total de voluntarios en España), los autores del informe observan un descenso del número de voluntarias en las edades que coinciden con la crianza de los hijos. Este mayor número de mujeres voluntarias es un dato que ya detectó el IV Estudio sobre Voluntariado Universitario realizado por la Fundación Mutua Madrileña, del que se desprendía que el 70% de los alumnos universitarios que colabora actualmente con entidades sin ánimo de lucro son mujeres.

Según los datos del Observatorio de la PVE, el 38,1% de la población española colabora con el tercer sector. De este porcentaje, el 28,8% realiza aportaciones económicas, el 9,3% se centra exclusivamente en acciones de voluntariado -lo que supone que 3,7 millones de personas mayores de 14 años dedican parte de su tiempo a colaborar con una ONG de manera altruista- y el 32,6% apoya de las dos formas.

Por su parte, los mayores de 65 años contribuyen fundamentalmente con su aportación económica al tercer sector. En 2016, la mitad de los españoles en este tramo de edad donaron dinero a alguna causa social (la proporción más alta de toda la población), y más de un tercio de todas las donaciones procedió de este grupo. En cambio, son los que menos participan en actividades solidarias (por debajo del 8% a partir de los 55 años), siendo los más activos los jóvenes con edades comprendidas entre los 14 y los 24 años (un 13%), por lo que el relevo general queda garantizado.

Galicia y Andalucía se posicionan en el primer y segundo puesto respectivamente, como las comunidades autónomas más comprometidas. Por su parte, eI IV Estudio sobre Voluntariado Universitario situó también a la Universidad de Santiago de Compostela entre los centros universitarios con más estudiantes implicados en actividades solidarias y entre las que realizan mayor número de proyectos.

Da igual si eres joven o mayor, para la solidaridad no hay edad, sólo hace falta ganas de cambiar el mundo.

 

Arranca la V edición de los Premios al Voluntariado Universitario

Si eres universitario y estás implicado en algún proyecto de acción social o cooperación al desarrollo, presta atención porque ya están disponibles las bases de la próxima edición de los Premios al Voluntariado que convoca la Fundación Mutua Madrileña. Con esta iniciativa, que alcanza su V convocatoria, queremos reconocer y ayudar a impulsar la labor solidaria de los jóvenes que cursan estudios universitarios en nuestro país y colaboran en proyectos de voluntariado junto con ONG.

El plazo de recepción de los proyectos estará abierto del 1 de junio a las 14:00 horas del 31 de octubre. De nuevo, la Fundación Mutua Madrileña repartirá 35.000 euros entre los 6 proyectos ganadores (10.000 euros para el primer galardonado y 5.000 euros para los otros 5 proyectos finalistas).

Para poder concurrir a estos Premios, es requisito imprescindible que los voluntarios (un mínimo de 3 personas) acrediten que están cursando estudios en centros universitarios con sede en España o que hayan finalizado hace menos de dos años su formación (con posterioridad al 30 de septiembre de 2015). Asimismo, los proyectos presentados deben estar vinculados a entidades sin ánimo de lucro constituidas como asociaciones o fundaciones, inscritas en el registro correspondiente en nuestro país y con sede en España. Debe tratarse, además, de proyectos en curso o que vayan a ponerse en marcha antes del 31 de marzo de 2018.

En esta web tienes acceso a toda la información relativa a los V Premios al Voluntariado Universitario: objetivos, requisitos y documentación necesaria para participar, dotación de los Premios, valoración de los proyectos por parte del jurado, etc. Asimismo, estaremos encantados de resolver todas tus dudas y consultas a través del e-mail premios@fundacionmutua.es o en el teléfono 91 171 82 15.

Si estás dispuesto a cambiar el mundo en aras de un futuro mejor, apúntate al voluntariado y súmate a la V edición de los Premios al Voluntariado Universitario. ¡Te esperamos!

 

 

Solidaridad sin coste

Existen muchas formas de solidaridad y de voluntariado. Si eres de los que piensa que con una pequeña acción puedes cambiar las cosas, pero no tienes mucho presupuesto, aquí te ayudamos a ser solidario sin gastar dinero. Tan sólo tienes que mostrar cierta sensibilidad hacia las causas sociales y tener tiempo y ganas de dedicarte a los demás.

Puedes promover un proyecto o causa social con un solo click o simplemente reenviando un WhatsApp. En este sentido, las redes sociales son, hoy en día, de gran ayuda en la difusión de campañas solidarias. Un ejemplo claro fue la campaña solidaria  #MedulaParaMateo, que supuso una auténtica revolución de solidaridad en las redes sociales. Con un gesto sencillo como publicar en tu muro de Facebook, twittear o cambiar tu foto de perfil estarás contribuyendo a una buena causa.

También puedes donar objetos materiales como ropa, comida o juguetes que ya no utilizas a otras personas que necesitan bienes de primera necesidad y que carecen de recursos para acceder a ellos. En el caso concreto de la ropa, algunas ONG como Cruz Roja y Cáritas, entre otras muchas, se encargan de que la ropa que donamos llegue a los que más lo necesitan. En lo que alimentación se refiere, la Federación Española de Bancos de Alimentos (FESBAL) promueve campañas como la Operación KILO, que permite al Banco de Alimentos obtener alimentos no perecederos, fomentar la solidaridad y concienciar a la sociedad sobre el problema del hambre que existe en nuestro entorno. Para ello, realiza campañas especiales en supermercados, en eventos solidarios, centros educativos o empresas y recoge alimentos en cualquiera de sus 54 bancos repartidos por la geografía española. Además, una vez al año organiza la Gran Recogida de Alimentos que su última edición consiguió reunir 22.000 toneladas y contó con la colaboración de 29.000 voluntarios. Otras organizaciones, como Cáritas, recogen muebles, electrodomésticos o enseres en buen estado.

Y si tu debilidad son los niños, existen muchas organizaciones que llevan a cabo recogida de juguetes, peluches, bicicletas o material escolar y no sólo en fechas señaladas como en Navidad o Reyes. Bicicletas sin fronteras repara bicicletas que aportan los donantes y las envía a países como Senegal para que los niños puedan ir a clase y no tengan que caminar durante horas para poder ir al colegio.  Juegaterapia, hace acopio de consolas, videojuegos y mandos para que los niños enfermos de cáncer tengan una estancia más llevadera en los hospitales. Juguetesolidario.org colabora con asociaciones locales y envía a hospitales, colegios o asociaciones de padres los juguetes que recoge. Por su parte, la Asociación Ningún Niño Sin Sonrisa, por su parte, organiza mercadillos y otras actividades infantiles durante el año para recoger juguetes, peluches y cuentos nuevos o de segunda mano.

Y, por supuesto, siempre podrás apuntarte al voluntariado y donar tu tiempo, las alternativas son infinitas en tu barrio, en tu ciudad, en España y en otros países. La solidaridad está al alcance de todos.

La cocina de Walmara, mucho más que alimento

En Walmara no hay luz, ni agua corriente, ni motos, ni coches, pero sí muchos niños. En esta localidad de Etiopía, situada en la región de Oromía, al norte del capital del país, las condiciones de vida son especialmente duras para los más pequeños.  Bihanu, Bachu, Mesthu o Kuma son algunos de los niños etíopes beneficiarios de “La cocina de Walmara”, uno de los proyectos de cooperación internacional que han sido distinguidos en la cuarta edición de los Premios al Voluntariado Universitario impulsados por la Fundación Mutua Madrileña.

Esta iniciativa, promovida por estudiantes de varias universidades españolas en colaboración con la ONG Abay Etiopía, trata de introducir mejoras en la cocina del único colegio de la zona (iniciativa también de la ONG), y proporcionar un desayuno y una comida a alumnos de entre 3 y 7 años de edad, para muchos, la única comida que hacen al día.  Abay Etiopía, que nace de la concienciación de padres adoptantes y personas interesadas en el desarrollo del país, trabaja intensamente para erradicar la pobreza y promover la igualdad de oportunidades mediante el desarrollo de proyectos educativos y sanitarios en apoyo a la comunidad.

“Desde hace cuatro años tenemos un comedor escolar en nuestro colegio de Walmara, pero necesitábamos mejorar la cocina con una encimera, hornos de leña y una campana extractora. Gracias a la ayuda de la Fundación Mutua Madrileña daremos de comer a más de 150 niños y ofreceremos 400 meriendas y desayunos diarios. Podremos así satisfacer las necesidades nutricionales de nuestros alumnos de infantil, así como las de los chavales que vienen a las escuelas deportivas y los niños pastores que estudian en horario nocturno y que caminan más de 2 horas para poder llegar al colegio”, cuenta Beatriz González, responsable y coordinadora del proyecto. Desde Málaga, pero con el corazón en Walmara, esta estudiante vocacional de segundo año de Grado de Trabajo Social y madre de una niña de origen etíope, es también la coordinadora de un pequeño taller de costura en Walmara, donde confeccionan muñecas y pelotas de tela para los más pequeños del colegio. “Son niños que nunca han tenido un juguete en sus manos, ¡imagínate sus caras!”, relata Beatriz. “En nuestras aulas canguro tenemos 130 niños de entre tres y siete años y cada uno es especial. Es increíble ver cómo crecen y cómo evolucionan”, relata emocionada. Además, “muchos de ellos son niños con síndrome de Down y otras deficiencias mentales, por lo que hemos puesto en marcha una nueva aula en el colegio de atención especial, que estará terminada en un par de meses”, prosigue.

Ya ha comenzado la reforma de la nueva cocina y, mientras, Abay sigue ampliando horizontes. Beatriz, junto a otros voluntarios universitarios como Sara, Anne, Unai, Adrián, Cristian, Javier, Alexandra, Lucas y otros miembros de la ONG como Iñaki y Uzube, entre otros, sueñan ahora con construir un nuevo colegio para el pueblo, para niños de entre 7 y 14 años que no tienen ninguna posibilidad de estudiar. “Cuando terminemos la reforma de la cocina y el comedor, y se construya el aula de apoyo educativo y un gallinero, que nos permita tener huevos cada semana para los niños, confiamos en lograr financiación y apoyo para poner en marcha el nuevo cole”. Abay es una rueda que no para de girar. “Es muy emocionante saber que nuestros niños tienen un futuro mejor gracias a Abay y a la generosidad de miles de personas”, añade Beatriz.

 

Refugiados pero no olvidados

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El último ataque con armas químicas al pueblo sirio ha vuelto a centrar nuestra atención en los refugiados y en este país que sigue atormentado por la guerra. Tras seis largos años de enfrentamientos, las cifras del conflicto bélico son sobrecogedoras: entre 320.000 y 450.000 personas han muerto, 1,5 millones han resultado heridas, el 50% de las infraestructuras del país han sido destruidas y al menos cinco millones de sirios se han visto obligados a huir del país mientras que entre seis y ocho millones de ciudadanos han abandonado sus hogares y se han desplazado a otras zonas “más seguras” de Siria.  Es el resultado de una guerra que se libra a menos de 5.000 kilómetros de nuestras fronteras y que parece no tener fin.

Con el fin  de hacer llegar ayuda humanitaria, ONG internacionales con sede en España, como UNICEFSave The Children, Médicos del Mundo y Médicos sin fronteras, Cruz Roja Española, Oxfam Intermon España y ACNUR, atienden a las personas desplazadas en las zonas de conflicto y en los campos de refugiados. Asimismo, entidades españolas como la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), Red Acoge , Olvidados o Diversidades prestan apoyo a los refugiados en zonas de conflicto, así como en los distintos países de asilo o en España. Cada una de estas organizaciones trabaja por garantizar el derecho al asilo, así como la protección a las personas refugiadas. Y para lograrlo, necesitan el incondicional apoyo de los voluntarios, que pueden ayudar tanto de forma virtual, como presencial, en diferentes áreas de trabajo de las distintas organizaciones, entre los que destacan los campos de refugiados Grecia, Italia y Turquía, además de Siria.

Desde la Fundación Mutua Madrileña nos complace constatar que los jóvenes universitarios españoles están comprometidos con su tiempo y con las causas sociales. Así, cerca de una decena de los proyectos que han concurrido a la última edición de los Premios al Voluntariado Universitario tratan de ofrecer nuevas oportunidades a los desplazados y refugiados procedentes de distintos países. Todas ellas, grandes iniciativas que demuestran que es posible cambiar la vida de estas personas que se encuentran en una extrema situación de vulnerabilidad.