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Despierta sonrisas: una declaración de intenciones

La sonrisa es un lenguaje universal, el lenguaje del alma que no entiende de razas, ni de ideologías ni de estratos sociales. Blanca, estudiante de farmacia y nutrición, acude una vez por semana al Colegio de Educación Infantil y Primaria Ausiàs March del Barrio de Nazaret, en Valencia, para “despertar sonrisas” y llevar un poquito de alegría a los alumnos de este centro para menores en riesgo de exclusión.  A María, cada martes, la reciben también con una gran sonrisa más de veinte niños de entre tres y cinco años que corretean por el patio y que se lanzan emocionados a sus piernas nada más verla. “Son capaces de quitarme el aliento con sus energías y de contagiarme su magia y sus ganas de vivir. Tan frágiles pero tan fuertes, cada uno tiene una historia que contar y muchas de ellas, la mayoría, historias que impactan”, cuenta María.

“No siempre podemos elegir la música que la vida nos pone, pero podemos elegir como la bailamos”. Con esa frase se quedó Gema el día que acudió como voluntaria al centro Rehoboth  para personas sin hogar y conoció a un joven de 22 años que se enfrenta a una vida llena de las incertidumbres que conlleva no tener un techo donde cobijarse cada noche. “Ese día decidí que quería seguir su ejemplo y animar a que todos lo sigan, porque si aprendemos a bailar la música que la vida nos regala, siempre podremos ser felices, estemos en la situación que estemos”, añade.

Blanca, María y Gema y otro medio centenar de estudiantes universitarios valencianos decidieron aportar su granito de arena a la sociedad y pensaron que la mejor manera de ayudar era dedicando parte de su tiempo a los colectivos más desfavorecidos. Todos ellos dan vida al proyecto “Despierta sonrisas” que ha sido distinguido en la IV edición de los Premios al Voluntariado Universitario de la Fundación Mutua Madrileña y que trata de devolver esperanza a los más vulnerables: menores en riesgo de exclusión social (atención en centros escolares de tipología CAES), personas sin hogar (asistencia alimentaria y de acompañamiento en centros específicos) y personas mayores (residencias).

Con el apoyo de la Fundación Iniciativa Social, los voluntarios universitarios atienden y ofrecen apoyo a estos tres colectivos socialmente sensibles, con el fin de aportarles un poco de felicidad. Los beneficiaros reciben de manos de los voluntarios “mochilas de sonrisas” llenas de aquello que necesiten. Por ejemplo, de material escolar, en el caso de los niños, o de productos para el aseo y la higiene personal, en el caso de ancianos y las personas sin hogar.

 

Este premio ha llenado de ilusión a sus promotores y les ha ayudado a seguir entregando mochilas de sonrisas.

Solidaridad y voluntariado, claves en la lucha contra incendios

Las tragedias desatan olas de solidaridad. Lo hemos podido comprobar en la gran respuesta ciudadana tras el devastador incendio desatado en Portugal, que se ha cobrado al menos 64 víctimas mortales. También, en esta última semana, en Moguer, muy cerca de la zona de mayor valor ecológico de España, en el Parque Nacional de Doñana, donde se desataba un nuevo incendio.

La acción del hombre y el calentamiento global hacen que los incendios sean cada vez más frecuentes e intensos y lo convierten en la principal amenaza para la conservación de los suelos y la biodiversidad. En la última década, en España cerca de 50.000 incendios forestales han convertido el fuego en uno de los problemas ambientales más importantes. 2017 ha sido, además, uno de los años más duros por la escasez de lluvias registradas y las altas temperaturas alcanzadas. Y por si fuera poco, en este frágil escenario, nos enfrentamos a uno de los periodos más secos y cálidos de los últimos años, por lo que la colaboración  ciudadana y, en especial, la ayuda de los voluntarios es prioritaria para extremar las precauciones y colaborar en la prevención de fuegos en montes y bosques.

El Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente publica en su web las distintas iniciativas de voluntariado ambiental de todas las Comunidades Autónomas y de ámbito estatal. “Plantabosques”, uno de los proyectos que resultó premiado en la III edición de los Premios al Voluntariado Universitario, es un claro ejemplo de los diferentes programas de voluntariado medioambiental que trabajan en la reforestación de montes arrasados por los incendios.

El verano es la época de mayor riesgo de incendios, de ahí que se deban redoblar los esfuerzos, la vigilancia y el mantenimiento de los bosques, montañas, montes y prados. Si quieres aportar tu granito de arena y sumarte al voluntariado forestal para combatir incendios y preservar estos espacios, debes cumplir dos requisitos: ser mayor de edad y tener tiempo libre. Podrás dar apoyo en las tareas de vigilancia, concienciar a la población e informar sobre el riesgo de incendios. Otras alternativas que ofrece este tipo de voluntariado es la detección de anomalías en los bosques, recogida de desperdicios, señalización y atención en casos de emergencia. Contribuirás a preservar nuestro patrimonio natural y salvarás vidas. Seguro que no necesitas más razones.

 

 

Un bocadillo para la esperanza

Como cada viernes, al caer la tarde en Madrid, jóvenes estudiantes como Ignacio y Jaime cambian sus salidas nocturnas por una particular visita a tierra de nadie. En el sector 6 de la Cañada Real conviven (malviven) numerosas familias de etnia gitana e inmigrantes con cientos de drogodependientes y delincuentes a los que la sociedad no quiere mirar. Los niños, la mayoría de ellos sin escolarizar, corretean y juegan descalzos entre basura, jeringuillas y escombros. Ignacio Cabello, voluntario de la Asociación Pasión por el hombre-Bocatas lo sabe muy bien: “Valdemingómez, a tan sólo diez minutos de Madrid, es un foco de insalubridad, delincuencia, tráfico de drogas e inseguridad. Un mundo en el que todo se compra y se vende: el cuerpo, el alma, la vida y hasta las esperanzas por unos gramos de droga”. En este enclave marginal de la capital, sus habitantes sobreviven, minuto a minuto, aferrándose como pueden a su difícil existencia.

Hace ya más de veinte años, tres jóvenes universitarios: Nachito, Chules y Jorge comenzaron a repartir bocadillos y caldo caliente entre los indigentes que se refugiaban del frío en los bajos de Azca. Después se dirigieron a Las Barranquillas y hoy, más de 40 voluntarios de Bocatas acuden semanalmente al poblado madrileño de Valdemingómez para ofrecer a los toxicómanos algo de comida, bebida, ropa y, lo más importante, una dosis de esperanza en torno a una hoguera que, a diferencia de las que iluminan las puertas de las infraviviendas del poblado, no señaliza ningún punto de venta de droga. “Es un auténtico drama –cuenta Ignacio-, pero en medio de toda esa “basura”, han florecido rela­ciones con muchos de ellos que nos han hecho ver que son personas, como tú y como yo. Santi y Ana, el Nano, Sevi­lla, Pedro, Felipe, Luis, Reduán, la Petri, Mek y Medussa, Mariví o el Chino. Algunos, incluso, han dado el paso de dejar la droga y mantienen la amistad con nosotros”, apunta Ignacio. A menudo la mayor dificultad con la que se encuentra una persona que quiere dejar la droga después de diez, quince o veinte años en el poblado es verse absolutamente solo, no tener adónde ir, nadie a quién recurrir. Todos afirman que “lo difícil no es salir, sino no volver a caer”.

Algunos han pasado de la desesperación a la esperanza gracias a Bocatas. Sandokan, Magdalena, Julián, Sebas, el Meji, Harry Potter, Chema, Miguel o Carlos… Felizmente rescatados del infierno, se esfuerzan para poder reintegrarse en la sociedad. “Son nuestros amigos y como tal, compartimos parte de nuestras vidas con ellos: cumpleaños, cenas, partidos de fútbol y hasta, en alguna ocasión, escapadas a la playa y a la montaña”, concluye Ignacio.

Además, en los últimos años, los voluntarios han establecido una estrecha relación con los hijos de los clanes gitanos del poblado –por paradójico que suene, dedicados al tráfico de drogas–. Al igual que con los drogadictos y los exdrogadictos, con los chavales gitanos el método es el mismo: la amistad, compartir la vida para que comprueben por ellos mismos que existe un modo diferente de comportarse, de tratar a las personas y de concebir la vida.

“Hoy me he dado cuenta de que todos son como tú y como yo” es el nombre del Proyecto impulsado por Bocatas que ha sido merecedor de uno de los IV Premios al Voluntariado Universitario, que concede la Fundación Mutua Madrileña . Ignacio está feliz por haber conseguido este premio para la Asociación, si bien, su mayor recompensa, sin duda, es haber ayudado a salir de la droga a cerca de una decena de personas junto a Bocatas.

Arranca la V edición de los Premios al Voluntariado Universitario

Si eres universitario y estás implicado en algún proyecto de acción social o cooperación al desarrollo, presta atención porque ya están disponibles las bases de la próxima edición de los Premios al Voluntariado que convoca la Fundación Mutua Madrileña. Con esta iniciativa, que alcanza su V convocatoria, queremos reconocer y ayudar a impulsar la labor solidaria de los jóvenes que cursan estudios universitarios en nuestro país y colaboran en proyectos de voluntariado junto con ONG.

El plazo de recepción de los proyectos estará abierto del 1 de junio a las 14:00 horas del 31 de octubre. De nuevo, la Fundación Mutua Madrileña repartirá 35.000 euros entre los 6 proyectos ganadores (10.000 euros para el primer galardonado y 5.000 euros para los otros 5 proyectos finalistas).

Para poder concurrir a estos Premios, es requisito imprescindible que los voluntarios (un mínimo de 3 personas) acrediten que están cursando estudios en centros universitarios con sede en España o que hayan finalizado hace menos de dos años su formación (con posterioridad al 30 de septiembre de 2015). Asimismo, los proyectos presentados deben estar vinculados a entidades sin ánimo de lucro constituidas como asociaciones o fundaciones, inscritas en el registro correspondiente en nuestro país y con sede en España. Debe tratarse, además, de proyectos en curso o que vayan a ponerse en marcha antes del 31 de marzo de 2018.

En esta web tienes acceso a toda la información relativa a los V Premios al Voluntariado Universitario: objetivos, requisitos y documentación necesaria para participar, dotación de los Premios, valoración de los proyectos por parte del jurado, etc. Asimismo, estaremos encantados de resolver todas tus dudas y consultas a través del e-mail premios@fundacionmutua.es o en el teléfono 91 171 82 15.

Si estás dispuesto a cambiar el mundo en aras de un futuro mejor, apúntate al voluntariado y súmate a la V edición de los Premios al Voluntariado Universitario. ¡Te esperamos!

 

 

Voluntarios y amigos

Gonzalo espera con ilusión a que cada miércoles llegue Felipe, su voluntario “amigo”. Lo mismo le ocurre a Héctor y ahora, también, a Raúl con su voluntaria “amiga”, Susana. Gonzalo, Raúl y Héctor son jóvenes afectados por Trastornos del Espectro Autista (TEA), una condición que interfiere en el modo en el que una persona ve el mundo, procesa la información y se relaciona con los demás. A todos ellos les resulta difícil establecer relaciones sociales, comunicarse, aprender y pensar de forma abstracta; si bien, gracias a otros jóvenes y voluntarios, como Felipe y Susana, logran conectar con la realidad y disfrutar intensamente de la vida en los ratos que comparten.

Felipe y Susana, junto a otros estudiantes universitarios como Lucía o María, han hecho de la solidaridad su forma de vida y compaginan sus estudios en la Universidad de Burgos con dos horas semanales de voluntariado. A cambio les convalidan tres créditos, pero su gran compensación es la amistad y el inmenso cariño que reciben de las personas a las que acompañan. Junto a otros 23 estudiantes, forman parte del programa de voluntariado “Voluntario Amigo”, un proyecto organizado conjuntamente entre la Facultad de Educación de la Universidad de Burgos y la Asociación Autismo Burgos, que ha conseguido una de las distinciones de la IV edición de los Premios al Voluntariado Universitario de la Fundación Mutua Madrileña.

La iniciativa lleva seis años en marcha y fomenta el voluntariado entre los universitarios, mediante la participación de éstos en actividades de ocio y tiempo libre con personas con TEA, posibilitando su desarrollo personal al tiempo que fomenta entre las personas con autismo la creación de relaciones sociales y el ocio. Gracias al premio otorgado por la Fundación, los integrantes de las Casas El Olivo y El Cerezo, de Autismo Burgos, podrán seguir compartiendo su tiempo de ocio con los jóvenes voluntarios. En los momentos compartidos se establece un vínculo muy especial entre las parejas con actividades que van variando cada semana. Cocinar, coger el autobús e ir al centro de Burgos, tomar un chocolate con churros o un batido,  jugar al fútbol o a la Wii, ir al cine, hacer un picnic junto al río, pasear, bailar o ir a la piscina son algunas de las experiencias que viven los beneficiarios de este proyecto.

Para Felipe, esta ha sido su primera experiencia directa de intervención con personas con TEA. “Ha sido un espacio de aprendizaje in situ y de enriquecimiento personal. Disfruto cada momento con Gonzalo jugando al futbolín, haciendo pasteles, saliendo a pasear o yendo a tomar algo”. Para Susana, que nunca había oído hablar de ecolalias o estereotipias, este voluntariado es una de las experiencias más bonitas que ha vivido y se siente muy orgullosa de haber participado en esta iniciativa. “He aprendido que el cariño que te pueda dar una persona con autismo es auténtico, son personas muy puras. No mienten, ni actúan con maldad, ni tienen prejuicios. Nos dan muchas lecciones de humanidad y en ocasiones para establecer contacto sobran las palabras, una mirada es suficiente para conectar con ellos. ¿Cómo puedo querer tanto a alguien con el que ni siquiera puedo mantener una conversación distendida?, me cuestiono muchas veces. Hay cosas que simplemente son difíciles de explicar si no se viven en primera persona”, cuenta Susana. Esta cántabra que estudia en Burgos lleva muy grabado en el corazón a Héctor, su primer amigo con TEA. “Intenté dar lo mejor de mí a alguien que me lo devolvió todo multiplicado por cinco. Para mí es mucho más que una persona con autismo y mucho más que un amigo”. Este nuevo curso, Raúl es su nuevo amigo con TEA. Es distinto a Héctor, y aunque sabe leer y escribir, le cuesta mucho más llegar a él. También es un gran chico y hará todo lo posible por ser una buena amiga, asegura.

Las personas con TEA aman, ríen, lloran y tienen sueños como cualquiera de nosotros, simplemente ven el mundo de forma diferente.

 

Iniciativas de premio

 

El pasado viernes no fue el Día del Voluntariado, pero fue un un día grande para los voluntarios, en particular para los voluntarios universitarios, y para las organizaciones sin ánimo de lucro. La Fundación Mutua Madrileña  hizo entrega de sus ayudas a la acción social por valor de 680.000 euros a un total de 32 proyectos, en el marco de la V Convocatoria Anual de Ayudas a la Acción Social de la institución, en reconocimiento de las personas y organizaciones que ayudan a mejorar las vidas de quienes más lo necesitan.

Todos los proyectos están promovidos por entidades no lucrativas que buscan mejorar la realidad socioeconómica y la calidad de vida de colectivos desfavorecidos. En este mismo evento, que se ha celebrado en la Torre de Cristal de Madrid, y que ha estado presidido por la presidenta de la Comunidad, Cristina Cifuentes y por el presidente de Mutua Madrileña, Ignacio Garralda, en paralelo se han entregado los IV Premios al Voluntariado Universitario, que también promueve la Fundación Mutua Madrileña, y que reconoce las mejores iniciativas solidarias impulsadas por los jóvenes universitarios.

Los siete proyectos distinguidos entre más de un centenar de candidaturas tratan de mejorar la calidad de vida de personas en riesgo de exclusión social, personas con discapacidad, menores en riesgo de exclusión, personas sin hogar, ancianos e iniciativas de cooperación al desarrollo.

Aquí os dejamos los mejores momentos de un acto que ha estado repleto de nervios, emociones, ilusión y un gran compromiso y entrega.

¡Enhorabuena a todos los proyectos ganadores y a cada una de las 117 candidaturas presentadas!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Olmo Díaz, voluntario y coordinador de la Comisión de Financiación del proyecto ganador del primer premios, “Chagua Maisha”, de Progress for África.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Nathalia Pérez, mentora voluntaria del proyecto “EnTándem, Mentoring Social para niños”, de AFEV Catalunya.

 

 

Mercedes Sevilla, voluntaria del proyecto “Despierta Sonrisas”, de la Fundación Iniciativa Social.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Jaime de la Serna, coordinador de voluntarios del proyecto “Hoy me he dado cuenta de que todos son como tú y como yo”, de Pasión por el hombre-Bocatas.

Beatriz González, coordinadora y responsable del proyecto “La cocina de Walmara”, de Abay Etiopía.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Natalia Sanz, responsable del proyecto “Programa de promoción e higiene infantil en Camboya” impulsado por la ONG Por la Sonrisa de un niño- PSE.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Felipe de Abajo, coordinador del proyecto “Voluntario amigo”, de la Asociación Autismo Burgos.

Este acto pone el colofón a la IV edición de los Premios que este año ha obtenido récord de participación con un total de 117 candidaturas procedentes de 84 universidades (70 españolas y 14 internacionales). Ya tenemos la mirada puesta en la V edición. ¡Os esperamos!

Refugiados pero no olvidados

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El último ataque con armas químicas al pueblo sirio ha vuelto a centrar nuestra atención en los refugiados y en este país que sigue atormentado por la guerra. Tras seis largos años de enfrentamientos, las cifras del conflicto bélico son sobrecogedoras: entre 320.000 y 450.000 personas han muerto, 1,5 millones han resultado heridas, el 50% de las infraestructuras del país han sido destruidas y al menos cinco millones de sirios se han visto obligados a huir del país mientras que entre seis y ocho millones de ciudadanos han abandonado sus hogares y se han desplazado a otras zonas “más seguras” de Siria.  Es el resultado de una guerra que se libra a menos de 5.000 kilómetros de nuestras fronteras y que parece no tener fin.

Con el fin  de hacer llegar ayuda humanitaria, ONG internacionales con sede en España, como UNICEFSave The Children, Médicos del Mundo y Médicos sin fronteras, Cruz Roja Española, Oxfam Intermon España y ACNUR, atienden a las personas desplazadas en las zonas de conflicto y en los campos de refugiados. Asimismo, entidades españolas como la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), Red Acoge , Olvidados o Diversidades prestan apoyo a los refugiados en zonas de conflicto, así como en los distintos países de asilo o en España. Cada una de estas organizaciones trabaja por garantizar el derecho al asilo, así como la protección a las personas refugiadas. Y para lograrlo, necesitan el incondicional apoyo de los voluntarios, que pueden ayudar tanto de forma virtual, como presencial, en diferentes áreas de trabajo de las distintas organizaciones, entre los que destacan los campos de refugiados Grecia, Italia y Turquía, además de Siria.

Desde la Fundación Mutua Madrileña nos complace constatar que los jóvenes universitarios españoles están comprometidos con su tiempo y con las causas sociales. Así, cerca de una decena de los proyectos que han concurrido a la última edición de los Premios al Voluntariado Universitario tratan de ofrecer nuevas oportunidades a los desplazados y refugiados procedentes de distintos países. Todas ellas, grandes iniciativas que demuestran que es posible cambiar la vida de estas personas que se encuentran en una extrema situación de vulnerabilidad.

 

“Elige vida”- Chagua Maisha

En el Barrio de Born City de Arusha, al norte de Tanzania, la educación y la sanidad son una realidad al alcance de la población local, gracias al trabajo de voluntarias como Marta y María. En junio de 2015, María se subió a un avión con otros dos compañeros de la universidad rumbo a Arusha para participar en un campamento de verano. Tanzania le cambió la vida y ya nada volvió a ser como antes. Regresó a Madrid para terminar sus estudios, pero Arusha nunca salió de su cabeza.

Lo mismo le ocurrió a su compañera, Marta o Martinha, como le gusta que la llamen, tras convalidar unas prácticas el verano anterior y regresar con María a Tanzania en 2015. Unidas por una misma causa, pusieron en marcha el proyecto “Chagua Maisha”, junto a otros 33 estudiantes universitarios y en colaboración con la ONG Progress for Africa Spain. Esta iniciativa, que significa “elige vida” en swahili, ha sido el proyecto ganador de los IV Premios al Voluntariado Universitario que concede la Fundación Mutua Madrileña. Estas dos estudiantes de Relaciones Internacionales trabajan junto al creador de la ONG en Tanzania y el resto de compañeros para sacar adelante este proyecto de cooperación, que ha 
permitido la construcción de un edificio-escuela en este enclave africano donde la población carece de los suministros más elementales. Bakari o
 el “jefe”, como le llaman los voluntarios, a sus 29 años trata de devolver a la comunidad las oportunidades que él tuvo cuando era pequeño. El edificio tiene un doble uso, como colegio de preprimaria proporciona educación a más de 50 niñas y niños de entre tres y siete años de edad, y como espacio público con un pequeño negocio o Duka, para proveer de bienes básicos a la comunidad.

Desde principios de 2017, niños y niñas como Noeli, Rania y Saidi acuden a clase diariamente. Por las mañanas y por las tardes participan en actividades extraescolares, de recreo o deportivas. Debido a la carencia de plazas en las escasas escuelas del barrio y a la falta de recursos económicos de sus familias, no tendrían acceso a la educación. Noeli, de cinco años, es un niño muy especial que fue rechazado en las demás escuelas de la zona por sus dificultades para hablar y su escasa movilidad. Hoy por hoy, se ha integrado perfectamente en el colegio con la ayuda de sus compañeros y ha mejorado notablemente su lenguaje y su  capacidad de movimiento. Este verano, “gracias al premio otorgado por la Fundación Mutua Madrileña, tenemos previsto la construcción de un parque infantil, una cocina y un espacio público para Chagua Maisha”, nos cuenta Marta. Actualmente Marta, como coordinadora y responsable del proyecto, continúa en Tanzania junto a otros voluntarios, y María estudia un Máster en Cooperación Internacional al Desarrollo en Madrid, y ya cuenta los días para que llegue el mes de julio y poder regresar a “su colegio”, “a su ciudad” y al que, en definitiva, ya se ha convertido en segundo hogar.

 

 

La magia de los cuentos: solidaridad desde la infancia

Los adultos somos el modelo a seguir para los más pequeños. En un intento de parecerse a nosotros, los niños tratan de imitar nuestros hábitos, comportamientos, nuestra forma de vida, e incluso nuestra forma de pensar. Por ello, debemos ser el mejor ejemplo para ellos, animándoles a promover buenas acciones y a vivir la solidaridad en el sentido más amplio de la palabra desde sus primeros años de vida. Y no hay mejor manera de enseñar valores a los niños que a través de los cuentos y de sus mensajes llenos de solidaridad, respeto, compañerismo, empatía y amistad. Aquí os damos unas breves pinceladas sobre algunos relatos infantiles y os invitamos a poner en práctica los distintos valores que transmiten.

Pájaro amarillo. Este relato, escrito por Olga de Dios, cuenta la historia de pájaro amarillo, un ave que no puede volar  porque sus alas son demasiado pequeñas. Junto a su amigo Teo consigue crear un invento que le permite volar y trasladarse a lugares insólitos en los que va compartiendo su experimento con otros animales que, al igual que él, tampoco pueden volar. Este relato habla del valor de compartir y de la felicidad inmensa que puedes provocar en los demás si compartes.

El Monstruo Rosa. Este cuento “para peques de 3 a 99 años”, como dice su autora -Olga de Dios-, se centra en el valor de la diferencia y en la capacidad de integración del ser humano. Una historia para entender la diversidad como elemento positivo y enriquecedor de nuestra sociedad desde la infancia.

Daniel y las palabras mágicas. ¿Quieres ser un mago de las palabras amables?, pregunta a sus lectores el protagonista de este cuento escrito por Susanna Arjona Borrego. Las palabras amables son mágicas, son como llaves que te abren la puerta de los demás. A través de este cuento, el protagonista descubrirá la importancia que tiene la amabilidad en el trato con los demás.

Un caracol nunca está solo. Este es un cuento muy especial, un texto escrito por y para los niños que habla de amistad, amor, compañía y apoyo. Redactado por 11 bloggers y sus hijos, destina su recaudación íntegra a la Fundación Juegaterapia, cuyo fin es hacer más llevadera la estancia en el hospital a cientos de niños a través del juego. María José Cayuela (Blog Moda Bebé), Carol Botín (Hadas y Cuscus), Mar Ramos y María Alonso (Sonambulistas), Lucía Sández (Baballa), María Cañal (Escarabajos, bichos y mariposas), Beatriz Gaspar (Con botas de agua), Raquel Bermejo (Petit-on), Marta Borraz (Mamás Molonas), Cristina Camarena (Kireei), Patricia López (Decopeques) y Marta Parra (Una mamá diseñadora) son los bloggers que han participado en esta iniciativa, junto a sus hijos Víctor, Mireia, Jorge, Alonso, Martina, Blanca, Ana, Lino, Bosco, Nico, Martina, Lucía, Nil, Biel y Pedro.

Si tienes habilidades teatrales y crees en el poder que tienen los cuentos para transmitir valores en los más pequeños, quizás también puedas destinar parte de tu tiempo colaborando con alguna asociación ejerciendo de cuentacuentos en hospitales o representando funciones para niños.  Otro día os hablaremos en profundidad de acciones de voluntariado como cuentacuentos y de animación hospitalaria.

 

Solidaridad en tiempos difíciles

 

 

 

 

 

 

 

 

Nuestra sociedad va tomando mayor conciencia de los problemas globales. Por esta razón, hoy queremos hablar de solidaridad, uno de los valores que hacen grande al ser humano. Según el último Informe sobre el sector de las ONGD, que acaba de presentar la Coordinadora de ONG para el Desarrollo-España, el apoyo ciudadano a las ONG de cooperación al desarrollo va en aumento.

Así, el número de españoles que colaboran con alguna entidad ha aumentado un 20% desde 2008, hasta los 2,4 millones de personas en 2015, de las que 20.000 eran voluntarios (un 7% más que entonces). Crece también la cuantía que los donantes privados han aportado a las organizaciones que trabajan en proyectos en países en vías de desarrollo, que ascendió a los 300 millones de euros, un 30% más que en 2013. Con presencia en 110 países de todo el mundo, las ONG de Desarrollo ayudan a 35 millones de personas vulnerables.

El apoyo de los ciudadanos al trabajo que realizan las ONG no se limita exclusivamente a las contribuciones económicas. De hecho, tal y como señala este informe, una de las grandes fortalezas con las que cuenta el sector es la labor de voluntariado que realizan más de 20.000 personas. Una cifra que se ha visto incrementada un 7% desde 2008, lo que viene a demostrar una vez más que el compromiso ciudadano se ha consolidado en un tiempo en el que los problemas globales se han agudizado.

Promover el voluntariado, especialmente desde el ámbito universitario, es precisamente uno de los grandes propósitos de la Fundación Mutua Madrileña. Para ello, desde hace cuatro años pone en marcha los Premios al Voluntariado Universitario con el fin de reconocer, apoyar y promover la labor de los jóvenes universitarios que colaboran en proyectos de voluntariado social. Y no podemos estar más satisfechos, pues tal y como refleja el último Estudio sobre Voluntariado Universitario realizado por la Fundación Mutua Madrileña -en el que han participado 38 universidades y 70 ONG-, el compromiso y el interés con los colectivos más desfavorecidos crece cada año.

El curso pasado, el 62% de universidades españolas emprendió más actividades solidarias que en el anterior y el 94% de las ONG cuenta con voluntarios universitarios entre sus colaboradores. Nuestros jóvenes se vuelcan especialmente con la infancia, las personas mayores y la cooperación al desarrollo. Os recordamos que tenéis disponible toda la información sobre el IV Estudio sobre Voluntariado Universitario aquí.