Trata de personas: la esclavitud del siglo XXI

Más de 21 millones de personas –sobre todo mujeres y niños-  son víctimas de trabajos forzosos, incluida la explotación sexual, a lo largo de todo el planeta, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT). En un claro atentado contra la dignidad y la libertad, mujeres, hombres y niños se convierten en “mercancías” en un siglo en el que la esclavitud sigue presente bajo otro nombre: la trata de personas. Aunque la finalidad más habitual es la explotación laboral y sexual, también hay víctimas sometidas a la servidumbre doméstica, matrimonios forzosos, mendicidad infantil  o extracción de órganos.

El comercio de seres humanos no sólo es uno de los peores crímenes contra la humanidad, también es el tercer negocio más lucrativo del mundo después del tráfico de drogas y armas, y mueve unos 26.000 millones de euros al año. Por ejemplo, la venta de una niña nepalí, según Ayuda en Acción, oscila entre los 850 y los 2.200 euros. Es el dinero que pueden llegar a conseguir los traficantes por una niña cuyo destino es la explotación sexual. Datos estremecedores que ponen precio a una vida.

Países como China se han sumado recientemente a la lista negra de los países donde más se trafica con personas en el mundo. Sudán, Corea del Norte, India, Nepal, Pakistán, Bangladesh, Uzbekistán, Albania, Vietnam… La lista es larga, pero no hace falta viajar a miles de kilómetros para toparse con este drama que destruye vidas y familias enteras. Aunque afecta en mayor medida a países con altos índices de pobreza, desigualdad de género, falta de oportunidades laborales y discriminación, es un problema global que no escapa a ningún país, tampoco al nuestro, donde llegan las mafias atraídas por la creciente demanda de prostitución. Por otra parte, la crisis de refugiados en Europa ha agravado el tráfico de personas en el viejo continente. Según la EUROPOL (Oficina Europea de Policía), más de 10.000 niños refugiados, que viajaban solos, se encuentran desaparecidos y la mayoría podría haber caído en manos de organizaciones de tráfico de personas.

Este domingo 30 de julio se conmemora el Día Mundial contra la Trata de Personas proclamado por las Naciones Unidas para promover una mayor conciencia sobre la situación de las víctimas. Desde la Fundación Mutua Madrileña nos sumamos a esta causa que por desgracia es uno de los asuntos de derechos humanos más trágicos y lamentables de nuestro tiempo.

La trata de seres humanos es un crimen silencioso, de difícil identificación. No perdona a ningún país y es una triste y desafiante realidad, por ello las ONG y los expertos reclaman, de un modo aún más especial en este día, un mayor compromiso de los gobiernos para acabar con esta lacra humanitaria que sesga las vidas de quienes la padecen. Naciones Unidas, UNESCO, UNICEF, ACNUR, Amnistía Internacional, Ayuda en Acción, Save the Children, Cáritas, Proyecto Esperanza o la Red Española contra la trata de personas dedican grandes esfuerzos a combatir esta lacra y todas ellas necesitan tu ayuda como voluntario y poner freno a quienes comercian con la vida.

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