< Volver

Qué preguntar antes de empezar un voluntariado en una ONG

15 de abril de 2026

A pocas semanas de finalizar el curso, muchos universitarios empiezan a buscar voluntariados para colaborar en verano. Si es tu caso, conviene que te hagas algunas preguntas para asegurarte de que la experiencia será positiva, útil y coherente con tus expectativas. Elegir bien dónde y cómo participar es, en muchos casos, la clave para que des con el proyecto y la ONG adecuada.  

Empezar un voluntariado no debería ser un salto a ciegas. Aunque muchas personas se acercan a una ONG con ganas de implicarse cuanto antes, dedicar un poco de tiempo previo a informarse y preguntar puede ser determinante para que la participación se quede en una experiencia puntual o se convierta en un compromiso que se mantenga en el tiempo.

La primera cuestión tiene que ver con algo básico ¿qué hace exactamente la organización? Más allá del nombre o de la causa general que defiende, es importante entender a qué se dedica en la práctica. ¿Trabaja directamente con personas? ¿Desarrolla proyectos en terreno o más bien tareas de sensibilización? ¿Cuál es su ámbito de actuación? Tener clara esta información ayuda a saber si el enfoque de la entidad encaja con los intereses y expectativas del voluntario.

Otra pregunta clave es qué tipo de tareas se espera que realice una persona voluntaria. No todos los voluntariados implican el mismo nivel de contacto ni el mismo tipo de actividad. Algunas funciones son más operativas, como apoyo logístico, gestión de eventos…, mientras que otras requieren una implicación más directa con las personas beneficiarias. Conocer esto de antemano evita malentendidos y permite elegir con más criterio.

También conviene preguntar por el tiempo de dedicación. Muchas ONG ofrecen distintas modalidades: desde colaboraciones puntuales hasta compromisos semanales o mensuales. Conocer los horarios y el tiempo mínimo de implicación es fundamental para valorar si ese voluntariado es compatible con la vida personal o académica.

También hay una cuestión que resulta importante y es si la organización brinda algún tipo de acompañamiento a los voluntarios. La mayoría de las entidades cuentan con sesiones de formación inicial para explicar el funcionamiento del proyecto, las tareas y el contexto en el que se va a colaborar. Preguntar por este proceso es importante, porque indica hasta qué punto la ONG cuida la incorporación de nuevas personas voluntarias.

Otro aspecto relevante es conocer cómo se organiza el equipo. ¿Habrá una persona de referencia? ¿Se trabaja en grupo o de forma individual? ¿Cómo se gestionan las dudas o las incidencias? Estas preguntas ayudan a entender el funcionamiento interno y a anticipar cómo será la experiencia en el día a día.

Además, es recomendable interesarse por el impacto del proyecto. No se trata de pedir resultados medibles en todos los casos, pero sí de comprender qué objetivo tiene la iniciativa y cómo contribuye a mejorar una situación concreta.

En España, muchas personas optan por colaborar con organizaciones evaluadas por la Fundación Lealtad, que analiza el grado de transparencia y buenas prácticas de las ONG. Tener en cuenta este tipo de referencias puede aportar confianza a quienes se acercan por primera vez al voluntariado.

Por último, hay una pregunta que no siempre se formula en voz alta, pero que conviene hacerse: qué se espera personalmente de la experiencia. Algunas personas buscan aprender, otras conocer una realidad concreta, otras simplemente dedicar parte de su tiempo a una causa. Tener claras esas expectativas ayuda a elegir mejor y a ajustar la experiencia a lo que cada uno necesita.

Y ahora que ya tienes a tu alcance todas las preguntas, ¿te animas a indagar en las respuestas?

Entradas más recientes