Cada 8 de septiembre se celebra el Día Internacional de las Personas Cooperantes, una jornada dedicada a visibilizar y reconocer la labor de miles de profesionales que trabajan en países en vías de desarrollo o en contextos de crisis humanitaria. Pero, aunque cooperantes y voluntarios comparten la misma vocación solidaria, sus roles y condiciones son distintos. ¿Sabes en qué se diferencian?
El cooperante: un perfil profesional en terreno
Según los últimos datos disponibles de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), más de 2.700 cooperantes españoles se encuentran desplegados en 92 países para desempeñar tareas de cooperación en el exterior. El perfil mayoritario es el de una mujer mayor de 35 años -representan el 53 % del total-, y tres de cada cuatro personas cooperantes superan esa edad-.
A diferencia del voluntariado, la cooperación profesional está sujeta a un marco legal concreto: el Estatuto del Cooperante, que regula sus derechos y obligaciones. El trabajo de estas personas se enmarca en proyectos de desarrollo y acción humanitaria que requieren formación académica y experiencia profesional específica. No se trata únicamente de “ayudar”, sino de aportar conocimientos técnicos en sectores clave como educación, salud, gobernanza, desarrollo rural, seguridad alimentaria, medio ambiente, acción humanitaria, etc.
En 2024 se aprobó un nuevo Estatuto del Cooperante, que amplía estas coberturas de seguros, reconoce indemnizaciones equiparables a las de corresponsales de guerra y mejora la protección laboral de quienes trabajan en contextos de especial riesgo. Un paso importante hacia la dignificación de esta figura clave.
Según el análisis realizado por AECID, el África Subsahariana concentra la mayor presencia española, con un 43 % de los cooperantes, seguida de América del Sur (25 %), América Central y Caribe (13 %), Magreb (6 %), Oriente Medio y Próximo (6 %), Asia (5 %) y Europa (2 %). Los países donde más cooperantes españoles trabajan actualmente son Bolivia, Mozambique, Senegal, Kenia y Colombia.
El voluntario: compromiso altruista y flexible
Frente a esta figura profesional, encontramos la del voluntario, alguien que dedica parte de su tiempo de forma altruista y no remunerada a una causa social, ya sea en España o en el extranjero. Su trabajo puede ser igualmente valioso y específico, pero la clave está en que no media un contrato laboral ni una remuneración económica. El marco que regula esta actividad es la Ley del Voluntariado.
El voluntariado se caracteriza por su flexibilidad: puede ser puntual o prolongarse durante meses, dependiendo de la disponibilidad y motivación de la persona. A menudo, el voluntariado es el primer contacto que muchos jóvenes tienen con la cooperación y una oportunidad para adquirir experiencia, desarrollar competencias y conocer de primera mano otras realidades sociales y culturales.
Dos figuras, un mismo objetivo
La principal diferencia entre cooperante y voluntario se encuentra en el carácter profesional y remunerado del primero, frente al altruismo y carácter no remunerado del segundo. El cooperante es contratado por una entidad, se desplaza a largo plazo y aplica conocimientos técnicos en contextos de desarrollo o emergencia. El voluntario, en cambio, ofrece su tiempo y energía de forma desinteresada, sin que ello implique necesariamente una carrera profesional en la cooperación.
Sin embargo, ambos comparten un mismo objetivo: contribuir a un mundo más justo, solidario y sostenible, y son un ejemplo de compromiso y profesionalidad al servicio del desarrollo global. Los cooperantes aportan continuidad, estabilidad y especialización a los proyectos; los voluntarios, entusiasmo, cercanía y la posibilidad de involucrar a la ciudadanía en iniciativas de cambio social
Si eres voluntario universitario y estás involucrado, junto a otros compañeros, en un proyecto de cooperación internacional, recuerda que la convocatoria de los XIII Premios al Voluntariado Universitario, promovida por la Fundación Mutua Madrileña, permanecerá abierta hasta el próximo 31 de octubre.
También podéis participar si colaboráis en un proyecto que beneficie a cualquier otro colectivo (infancia, discapacidad, personas mayores, inmigración, etc.).
Si tenéis alguna duda durante la preparación de la candidatura, estamos aquí para ayudaros. Contactadnos por correo: [email protected], por WhatsApp: 680 573 188 o llamando al 911 718 21.
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