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Voluntariado online, impacto desde casa

10 de julio de 2025

No hace falta viajar a otro país ni calzarse unas botas de montaña para ayudar. En plena era digital, el voluntariado también ha encontrado su espacio en la red y cada vez son más lo jóvenes que se suman a iniciativas solidarias desde casa, con poco más que una conexión estable y muchas ganas de aportar.

Aunque el voluntariado sobre el terreno es, con toda probabilidad, la fórmula más enriquecedora y completa de ayudar, no es la única. El voluntariado online permite colaborar con proyectos sociales, ambientales o culturales sin necesidad de desplazarse físicamente y aportando, mucho más de lo que a priori imaginas, a proyectos que están a cientos de miles de kilómetros.

Este formato, que creció con fuerza durante la pandemia, ya se ha estandarizado en muchas entidades y se ha consolidado como una alternativa flexible y accesible para, por ejemplo, aquellos que estudian o trabajan, para los que viven en municipios rurales o para aquellas personas con movilidad reducida.

Que el voluntariado sea online no significa que sea menos valioso.  El compromiso y el impacto son igual de importantes. Tampoco significa que sea frío o impersonal, al contrario. Muchos voluntarios reconocen que se crean fuertes vínculos a través de la pantalla porque escuchar o acompañar sigue siendo igual de esencial, incluso en formato remoto.

¿Qué tipo de tareas se pueden hacer?

Más de las que te puedas imaginar. Desde acompañamiento telefónico a personas mayores hasta mentorías educativas para jóvenes en situación de vulnerabilidad, apoyo psicológico a jóvenes o consultas de telemedicina desde países en vías de desarrollo. Las ONG también necesitan apoyo en gestión de redes sociales, redacción de contenidos, apoyo jurídico, orientación laboral o campañas de sensibilización. Hay infinidad de tareas que se pueden hacer desde un ordenador.

Entonces, si todo son ventajas ¿cómo puedes participar? A continuación, te damos algunas ideas para que sepas por dónde empezar a buscar.

Por ejemplo, si tienes formación en fisioterapia puedes colaborar como voluntario en el proyecto TALHA, que se desarrolla en los campamentos de refugiados saharauis, donde se realizan intervenciones sociosanitarias y de fisioterapia dirigidas a niños con diversidad funcional. Desde España, los voluntarios pueden realizar también un seguimiento de los menores y ofrecer a sus familias pautas sobre cuidados posturales.

La Fundación Esplai ofrece también la oportunidad de realizar voluntariado a distancia en su proyecto Jóvenes contra el odio. Esta iniciativa trabaja con el colectivo de jóvenes en redes sociales para prevenir mensajes de odio a través de internet y redes sociales.

La ONG Cibervoluntarios, dedicada a cerrar la brecha digital en colectivos vulnerables, también ofrece diversos programas de voluntariado a distancia, al igual que plataformas como Hacesfalta o Adventure Volunteer que conectan oportunidades de voluntariado online con las preferencias de los voluntarios, filtrándolas por colectivos, tareas y ubicación geográfica.

En un momento en el que la tecnología parece alejarnos de lo humano, el voluntariado digital demuestra que también puede servir para tejer lazos, acompañar, enseñar, curar o transformar.

Quizás este verano sea un buen momento de ponerlo en práctica. Si te animas a colaborar como voluntario, tanto a distancia como presencial, ten en cuenta que tu colaboración puede tener premio. Hasta el 31 de octubre próximo está abierto el plazo para concurrir a los XIII Premios al Voluntariado Universitario. Entre todos los proyectos presentados, la Fundación Mutua Madrileña premiará ocho iniciativas con un total de 50.000 euros.

¡Te esperamos!

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